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UNIVERSITARIOS DE XALAPA

NO OLVIDES QUE ESTE LUGAR NO ES SOLO UN DUCTO DE EXPRESIÓN, SON TUS PRIMERAS PUBLICACIONES Y TUS PRIMEROS INTENTOS DE ENTRAR AL DIFICIL MUNDO DE LA COMUNICACIÓN.

26 de octubre de 2006




Nombre: Claudia García Cortina


Los sueños

Cada vez que se aproxima la oscuridad, y la noche nos cubre con su manto estelar. Me encuentro en mi cama sola, meditando acerca de las cosas que ocurrieron en el día. Mil pensamientos vienen a mi mente. Es difícil dejar de pensar y concentrarme para dormir. Veo a mi alrededor y todo es negro. Escucho a lo lejos el sonido de los autos y el canto de los grillos. Me paro por un momento, abro la ventana, y contemplo las estrellas, la luna, el cielo azul. Respiro el aire fresco. ¡Oh! Como me gustaría sentirme así durante el día. Sentir que no hay nada que temer, como el fracaso. Que ya no hay nada que buscar, solo esto que tengo. Es entonces cuando mi cuerpo se relaja y realizo otro intento por dormir. Vuelvo a la cama y muy lentamente, mi mente abre paso a ese estado de letargo. Donde todo lo bueno puede pasar, en un lugar en el cual nosotros somos los protagonistas, en el que somos testigos de los escenarios más maravillosos, donde lo imposible es real y donde la realidad, es un absurdo que sale sobrando. El único sitio donde puedes ser lo que tú quieres, desde tu personaje de video juego favorito, hasta el héroe que llevas dentro.

Pero, no todos los sueños son buenos. ¿Quién no ha soñado que lo persiguen? O que simplemente va caminando por la calle y de pronto te caes como si te absorbiera un hoyo profundo, en el cual sientes como todo tu cuerpo pesa y no puedes hacer nada, solo dejarte llevar. Y no puede faltar el clásico, cuando muere algún familiar. A veces es tan convincente, que cuando despiertas puedes sentir ése dolor en el pecho. O, ¿por qué mientras estás despierto tienes la sensación de que ya viviste ése momento? y es como si de pronto lo volvieras a repetir.

El dormir es algo más profundo que eso. Es el estado de relajación total del cuerpo. Es parte fundamental de todo ser humano. Y es en ése punto, cuando dormimos, que vienen a nosotros aquella serie de relatos inconscientes. Ya que cada escena representa algo que está oculto en nuestro interior y que sólo a través de ellos los dejamos salir.

Éstos, nos dejan saber mucho de las personas, cómo son, qué es lo que quieren en la vida, cuales son sus temores, etc., por lo que a veces me pregunto como sería si tuviésemos la oportunidad de introducirnos a la mente de alguien más, ¿qué clase de cosas veríamos? Tal vez nos asustaría darnos cuenta que a veces los seres más tranquilos guardan pensamientos perversos que sólo dejan salir cuando saben que nadie más los va a juzgar. Donde pueden sentirse libres. Donde no hay restricciones. En un mundo donde la moral no existe, solo tú y tus ideologías.

Así que por eso, cada vez que duermo, y al mismo tiempo sueño, mi mente se libera ya que ha dejado atrás aquellos impulsos que me venían perturbando y doy paso a las imágenes, sabores, texturas, colores, sonidos y sensaciones que sólo a través de ellos puedo experimentar. De ahí mi frase conocida por mis amigos: “prefiero dormir y nunca despertar, la realidad es cruel y me pesa demasiado”.

Para comentarios y sugerencias: claudia_athena77@hotmail.com