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UNIVERSITARIOS DE XALAPA

NO OLVIDES QUE ESTE LUGAR NO ES SOLO UN DUCTO DE EXPRESIÓN, SON TUS PRIMERAS PUBLICACIONES Y TUS PRIMEROS INTENTOS DE ENTRAR AL DIFICIL MUNDO DE LA COMUNICACIÓN.

7 de junio de 2006

Pedir perdón o pedir permiso

Por M. Angelica Munguia Murrieta


Que hacer cuando el enojo te invade y te sientes entre la espada y la pared. En esos momentos de desesperación e impotencia, y bueno solo porque tus papas no te dejaron salir al antro o algún lado en la noche.

“Los jóvenes quisieran acabarse la vida en un día” jaja, claro es más que obvio. Somos jóvenes queremos salir, bailar, fumar, alcoholizarnos; ¿Qué ustedes no lo fueron?- “Si pero no había tantos peligros”.

A diario, sea de día o de noche, desde que salimos de nuestra casa estamos expuestos a esos peligros, que mas da si sales de noche.

Los padres no quieren que a sus hijos les pase algo malo, pretenden tenerte encerrada en una burbuja para nada malo te pase, esos son unos padres sobre protectores, de ese tipo son mis papas.

Que difícil es que te dejen salir, los sermones y los enojos a la hora que dices: “Me das permiso…”

Poco a poco te fastidias y decides no desgastarte en pedir permiso ya que sabrás la respuesta, mientras tanto ya te perdiste de un buen reven, y lo peor es que eres de las que les gusta enfiestarse y estar con los amigos. Otra cosa en contra es que al principio de cuando conoces a gente, te invitan a varios lugares: que al antro, a una fiesta, etc. Pero horror llega el momento que después esas miles de invitaciones desaparecen, es mas ya no te toman es cuenta porque saben que no te dejan salir.

Es fastidioso decirles a tus amigos “No me dieron permiso” o “no me dejan salir” y peor cuando tus amigos son de los que se enfiestan cada fin de semana.

Así como te vas a acostumbrando a estar en tu casa, cuando después de no recibir ninguna invitación; suena tu celular: “Fiesta en casa de fulanita, nos vemos en tal lugar”, y a los poco minutos te llaman, “oye vas a venir” y tu animada les dices que si, pero gracias a la costumbre que agarraste de ver toda la programación de novelas, te da flojera y decides mejor decirles que tienes mucho trabajo, mucha tarea, inventas hasta que tu perro se murió, porque claro no te puedes perder el capitulo de la novela que esta emocionadísima, “David se esta muriendo y Dora su mama ya apareció…”

Bueno en fin que no vas, después de no recibir invitaciones en mucho tiempo, esta la desperdicias, aunque también es obvio que no te tomaste la molestia de pedir chancee a tus papas ya que sabrás la respuesta…No.

Al otro día son los corajes pues claro te perdiste de una buena fiesta, y no obstante con eso no encajas en la plática de tus amigos ya que no dejan de hablar de lo bien que se la pasaron.

Bueno tu vida convertida en aburrimiento, pero cuando hay la oportunidad y te dejan salir, la aprovechas al máximo, y haces todo lo que no pudiste hacer en las demás fiestas, obviamente te excedes, fumas, bailas, cantas, y te alcoholizas, lo peor de todo es que llegas tarde a tu casa, violas el horario que te dieron para llegar. “Claro hay que aprovechar; pocas son las veces que salgo”.

Obvio que al llegar a tu casa en ese estado, es regaño seguro, sermón de media hora sino es que de mas; pero en fin te la pasaste bien ¿no? …como dicen… “Ya lo bailado ni quien te lo quita”.

Después de ese sermón chantajista y una regañadita viene la frase “No hay permisos”.

Que les pasa: -Aquí estoy no me paso nada, estoy completita, porque el alboroto a cualquiera se le pasa el tiempo y las copas-

Difícilmente saliste y estas feliz esperando la próxima chupifiesta claro que será para dentro de un año que te vuelvan a dejar salir, bueno exagere con eso de un año pero dejémoslo así.

No paso mucho tiempo del último reventón al que disfrutaste; que se organiza otro. “Me das…” – Si es de noche no, en el día lo que quieras-

Hay algo que se llama vida nocturna, cuando después de trabajar y estudiar toda la semana y llega el viernes social, quieres salir al antro, mínimo a una fiesta en casa de tu amiga, pero no porque es peligroso, hay mucha gente mal intencionada; tus papas te dicen de todo para no darte permiso incluso te recuerdan aquella vez que te escapaste y de fuiste de jarra que por cierto ya tiene medio año que paso.

En fin mi lema es “Hay que aprovechar todas las oportunidades”.

No que, hay quienes les dan permiso de salir a cualquier hora, pero, ¿Qué creen? A estas personas no les gusta salir y obvio hay quienes queremos esa libertad.

El hecho es que, si eres una de las mías que tiene unos padres así, cada vez que puedas sal y diviértete, o trata de que se convenzan tus padres que ya estas grande y quieres salir, sino vete acostumbrando a ver la Fea más Bella y Cantando por un sueño.

Sin rumbo fijo...

Por Edgar Canales González

Un frío amanecer, un perrito sin dueño se levanta y comienza a caminar por el asfalto tratando de conseguir un poco de alimento y agua, pero como es de mañana todo se encuentra cerrado y en la calle no hay nada tirado que pueda comer. Pasa la mañana y camina 3 cuadras, agotado y débil, se topa con un joven que lleva en la mano un alimento, él se le queda viéndolo de una manera como pidiendo o esperando que el joven tire las sobras y poder comerlas, pero para su mala suerte el joven le da una patada cerca en el estómago y lo corre del lugar, el pobre perrito sin saber a donde dirigirse y con un dolor más que aguantar, más tarde cuando el sol comienza a calentar, el perrito llega a un mercado y comienza a olfatear para saber donde hay comida para su suerte.

Cerca de ahí hay algunos desperdicios de comida corre hacia ellos y comienza a tragarlos con desesperación, después recorre cuatro puestos del mercado y en encuentra un charco de agua el cual comienza a beber, pero el no se llena y busca más comida para satisfacer su estómago, después de media hora de recorrer el mercado, encuentra un pequeño basurero donde hay desperdicios de comida y es ahí donde se llena por completo. De tanto caminar y con el estómago lleno se acuesta en el asfalto para poder descansar un poco y poder dormir.

Al medio día, con el sol a todo su resplandor se despierta de un manera brutal debido a los golpes que le daban unos chavos como de 15 años, se levanta y corre pero ellos comienzan a aventarle piedras, ya que el perrito esta fuera del alcance de ellos, comienza a caminar sin rumbo fijo, pero al cruzar una calle, no se da cuenta y es atropellado por un automóvil, el conductor del auto sigue su camino como si nada hubiera pasado, la gente solo voltea a mirarlo pero a nadie le interesa, ni se preocupa, como pudo se levanto con un dolor insoportable y con su patita colgando, aunque no fue tan duro el golpe solo es cuestión de tiempo para que se le quite el dolor. Ya en la tarde comienza a tener hambre y empieza su búsqueda, sigue caminado sin éxito alguno, tiempo después se acerca a una casa que tiene un poco de sombra y logra descansar un poco, pero al abrirse la puerta se levanta todavía con un poco de dolor y se asusta creyendo que lo lastimarían, se aleja pero escucha un llamado, es la dueña de la casa donde reposaba, ella al verlo en mal estado, le dio un poco de comida y agua, pero aun así él se acercó con un poco de miedo, comió y bebió lo que la señora le dio, al terminar siguió caminado hasta el anochecer, buscando un nuevo lugar donde pasar la noche friolenta y continuar su lucha contra la supervivencia