Miserable
Por Claudia Garcia Cortina
Porque no tienes amor ni valor;
No tienes fe y esperanza,
Y eso te hace un perdedor.
Que pena es la que me das;
Que pena es la que guarda tu alma,
Da pena escucharte hablar.
Eres un perro del mal;
Eres basura y escoria,
Y al mismo tiempo un animal.
Todas las que me hiciste pasar;
Todo el rencor que siento por dentro,
Todo algún día lo irás a pagar.
Tan perverso con tanta maldad;
Tan idiota y tan pervertido,
Tan estúpido y tan inmoral.
Te detesto y te pienso matar;
Te repudio con toda mi alma,
Que prefiero morir que llegarte a mirar.
No mereces ni la más mínima piedad;
Mereces podrirte en lo oscuro,
Mereces sufrir sin parar.
Tu alma jamás podrá experimentar;
Un sentimiento tan puro y tan bueno,
Como el querer y creer en los demás.
Lastima por tu mamá;
Que lastima me da tu vida,
Lastima que no sabes perdonar.
Porque eso me hizo recordar;
Que no toda la gente es buena,
que no toda la gente es leal.
Aún recuerdo tu cuerpo temblar;
Sepultado en ese hoyo tan grande,
Y la impotencia de no poder respirar.
Y no volveré a saber más de ti;
Tu carne y tu alma se verán perdidas,
Y después de todo podré ser feliz.
















