Y cada mujer que pase por mis brazos, solo será una terno recuerdo de todo lo que pudo ser, solo una duda mas en cada uno de mis dedos, besos tan vacíos como la vida misma en la que me desarrollo, caricias sin sentir, palabras sin mencionar, todo lo dejaste tu, todo vive de tu recuerdo, casi como el humo del cigarro que entra a mis ojos te metiste en mis manos, acariciando mis poros, recordándome un golpe en el pecho al momento de besarme, de dejar de respirar a mi alrededor, de alimentarme de tu aliento, solo un recuerdo mas, ni siquiera ellas lo sabrán, tu jamás lo recordaras.
Pareciera que estoy sujeto a enamorarme de todas y de nadie, de entregarme al momento, de pensar en lo bella que es, así despidiéndome de un beso, que significa tanto, que significa nada, solo un juego entre ellas y yo, intentando cada quien por su lado el ser feliz, de no poder hacerlo, de ser asaltado por todas, de no vivir conmigo mismo, de no estar siquiera a tu lado, de extrañarte a cada paso que de, a cada movimiento de mi mano, de mis dedos en el papel, las calles frías y no vacías, la empedrada de tu corazón, de no poder hacer nada para poder estar a tu lado, de solo vivir con melancolía, partiendo corazas, intentando enamorarme en el propio vacío del camino, tiene las iniciales de tu nombre, tal vez sea mejor solo decir adiós, de no volver a pensarte, pero no hay ni como extrañarte, por que entre todas ellas ya no se quien eres, no se si fuiste un amor de papel hace años, o apenas mi compañera de la mañana, ya no se que cara tiene tu amor, no se por que, pero la mujer de mis mañanas podría parecerme la ideal para posar mi mente por un tiempo, desesperándome por no ser correspondido en lo sentimental, de estar harto de pasearme entre jardines con flores que no hay, de frutos no comestibles, de extraña belleza, pero solo para ver, por que no hay nada en realidad. Valdría lo mismo aquella piedra que el cenicero sin sonrisa a mi lado, esa mujer hermosa, inteligente pero ambiciosa, con hambres, hambre de mi, de mi ser, de mantenerme a su lado, de suspirar el bióxido de miedo, de una falta de razón.
No puedo dejar de pensar en ella, no puedo dejar de pensar en ti, pero así fue, tal y como tu dijiste que podría ser, aunque no importa, solo seguiré caminando, esperando a que alguien me recuerde tanto a mi que me enamore de ti, que sufra el no corresponder a tantas pesadillas que nadie ha dejado, de poder volar sobre el mundo entero, de alejarse a cada golpe de mis dedos en el teclado, de no vivir con nadie, de memorias ignoradas, de respirar el polvo del recuerdo, de no ver mas allá de todo lo que tengo, que es nada sin tu mano, que es todo con tu pestaña descansando en mi parpado, de amarte simplemente. Por eso te deseo la felicidad, la que a lo mejor nunca vas a valorar, la suerte en la que no crees. Pero siempre me asaltaran las dudas de que es lo que realmente quieres, de el por que de tus celos, de tus infidelidades, mías, nuestras. Mejor alejate de mi, asi como yo me aleje de ti, no quisiera que tu misma te lastimaras con las cenizas de tu soledad.
FARHID CIME OJEDA.
















