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UNIVERSITARIOS DE XALAPA

NO OLVIDES QUE ESTE LUGAR NO ES SOLO UN DUCTO DE EXPRESIÓN, SON TUS PRIMERAS PUBLICACIONES Y TUS PRIMEROS INTENTOS DE ENTRAR AL DIFICIL MUNDO DE LA COMUNICACIÓN.

12 de octubre de 2006

Cristhian Eduardo Villegas Rivas.

quinto semestre

comunicación

La muerte, solo una palabra que refiere a muchas cosas pero que se concreta en un solo y sencillo punto, máxima o incluso un preludio “no ser mas” pero mientras los norteamericanos por su historia le tienen un miedo terrible, los mexicanos no le tenemos miedo alguno. Mientras otros la adoran los otros creemos comprenderla. No le tememos a ella más bien a los “vivos”. Por que, respondan ustedes, ¿a que le tendrían mas miedo; A un ser humano con una mirada llena de odio, o a un ser cuya mirada no tiene nada si no un vacío del cual vecinos y al cual vamos a regresar?

Nosotros los “existencialistas” creemos que el estar vivo es una vanalidad tan grande, como lo es ver un caballo con alas. Mi primo con tan solo 10 años murió repentinamente, solo como mi abuela con 70 años. La vida es la que te presenta con la muerte, desde que naces, estas condenado a morir, y la muerte por muy fría y obscura que sea, puede ser mejor que todo, no le tenemos miedo a la muerte si no al dolor que nos va a producir con su encanto profano e infeliz. Si no sería que al ser secuestrado sin tus ojos ni tus manos pues estarían vendadas, sintieras el sufrimiento cerca y no lo pudieras evitar. Y tu corazón se reventara entre tu pecho y espíritu, y tu felicidad se reventara, tu sudor se secada y tu espíritu fuera nada.

Y es que quien no ha sentido como si su corazón quisiera abandonar su cuerpo y se azotara muy recio contra su pecho. Como queriendo dejarte con tu dolor, pero cuando finalmente mueres todo termina y no es mas, la muerte también es una liberación, una felicidad, un sueño hecho realidad para alguien que decide que no debe ser mas. Al que sufre se le cura pero muere y es libre. Al preso se le libera pero sigue preso de la sociedad y los movimientos de esta. Mas cuando muere entonces realmente es libre.

Nadie llora en el, nadie sufre en el sello perdido de la juventud y el inmortal sueña con descansar pero la vida también es buena y en su día a los muertos se les recuerda así que retocemos de alegría, es mas rellenemos nuestras barrigas con tamales y dulces, por que dentro de poco o tal ves en mucho tiempo no seremos más y veremos la vida tan vacía como es. Y la muerte tan misteriosa y serena, riamos, cantemos y esperemos ser arrollados por un autobús, besemos a los amores de nuestra vida y que nuestro corazón brinque, por que algún día no brincara mas y no habrá sueños, miedos, ni placeres, solo un dolor terrible o mas bien nada. Para finalizar diré. Vivan y siéntanse vivos. No sean como nosotros quienes aun vivos ya estamos muertos.



EL SUEÑO ETERNO





La huesuda como muchas la llama, no es mas que un simple proceso biológico, el fin de algo que algún día empezó y que talvez mañana o pasado acabara.
Todos, por conocimiento o cultura general, sabemos que existe mas cuando vendrá, es algo que sin pensarlo pasa y termina con la existencia de algún ser querido o cercano, que sin deberla ni temerla le toca irse con ella, la muerte.

Ella que culpa tiene de que la odien tanto, es su trabajo al fin y al cabo y lo tiene que hacer, ya que de no ser así seriamos un resto, seriamos tanto que nosotros mismo terminaríamos por matarnos por tanto y exagerada sobre población.

Si lo entiendo ¡¡que se llevo a mi padre!! ¡¡Que me arrebato a mi esposa!! ¡¡Que mi pobre hijo que culpa tenia, ¿por que se lo llevo?!! Si lo se, abecés suele ser un tanto injusta con nosotras pero hay que verlo desde el lado que ellos quisieran que lo viéramos, talvez de aquel lado las cosas son mucho mejor que acá y nosotros preocupándonos, y mejor me refiero a que estando de en el mas allá no tienes que soportar programas tan horrorosos y tan desagradables como lo era el que conducía el “Faviruchis”, que cosa tan espantosa, o las cuestiones políticas como la que vive México actualmente, que si gano, que si no, que si detendrá el desfile, que si lo dejara en paz, que si hubo fraude, que si habrá resistencia civil, que si esto, que si aquello etc. No creen que es demasiado obvió que existen irregularidades, que hubo y que las seguirán habiendo.

Ahora bien, la huesuda hasta Dios y “santísima” es, recordemos que no se puede reconocer a un santo como tal hasta que no allá pasado por una vida llena de pureza y bondad, ósea, que sea un beato, o que allá sido beatificado y posteriormente se canoniza cuado esta persona de vida santa hace un milagro, por lo tanto la muerte no es santísima, ni siquiera fue un ser humano, solo es un proceso y un fin de una vida o simplemente el descanso eterno.

Pareciera que en México por todo hacemos fiesta, hasta cuando un ser se nos va y pasa a mejor vida. Esto vasta como pretexto para comer tamales, mole, carene, y porque no, uno que otro tequilita. Es como si nos diera gusto de que alguien muera, pero no lo es así, solo recordamos los mejores momentos que pasamos con esa persona y lo compartimos con los demás, es solo eso y claro, una costumbre parte de la cultura de nuestros ancestros que ha permanecido en nosotros desde hace mucho tiempo.

Por: Rafael Iván Arriola Ríos